Si tomó la decisión de realizar una cirugía de la obesidad o colocarse un balón gástrico, el siguiente paso será analizar junto con su médico cuál es el procedimiento indicado. Tenga en cuenta que no hay una intervención que sea mejor que otra: todas tienen ventajas y desventajas, y su conveniencia dependerá de características como su peso actual, su capacidad de controlar lo que come, o su estado de salud. La cirugía más practicada en varios países es el bypass gástrico, pero para algunos pacientes la elección más conveniente podría ser la banda gástrica y para otros, la derivación biliopancreática. A continuación, algunas claves para ir pensando.
Las intervenciones bariátricas más importantes
El balón intragástrico es un procedimiento no quirúrgico que consiste en la colocación en el estómago de un globo que luego es llenado con un líquido, que resta espacio para los alimentos y produce saciedad. La banda gástrica es una suerte de “cinturón” que se coloca alrededor del estómago y luego se infla, comprimiéndolo hasta que queda como una reloj de arena: una parte superior más pequeña, y un pasaje estrecho hacia la parte inferior por el que los alimentos pasan lentamente hacia el resto del sistema digestivo. El resultado es más saciedad con menos alimentos.
El bypass gástrico también divide el estómago en dos, pero en lugar de que los alimentos pasen de una parte a la otra, como en la banda, se crea una conexión artificial para que lleguen directamente a una porción más baja del intestino. De esta manera, se “saltean” los tramos donde se produce la mayor absorción. El resultado es mayor saciedad y menor absorción de grasas, pero también de vitaminas y minerales, por lo que requiere que los pacientes tomen suplementos para compensar ese déficit.
Al igual que el bypass gástrico, en la derivación biliopancreática se corta una parte del estómago y se desvía el trayecto de los jugos y los alimentos para que recién se unan en una porción más baja de los intestinos. Sin embargo, en lugar de crear dos estómagos (uno para recoger los alimentos y otro para producir los jugos gástricos), directamente se quita la mayor parte de este órgano.
Qué hay que tener en cuenta
En general, a los pacientes con pocas complicaciones médicas y mejor pronóstico se les recomienda el uso de la banda gástrica, un procedimiento menos invasivo que el bypass, ya que no modifica el sistema digestivo y presenta menor riesgo operatorio y menor probabilidad de desarrollar complicaciones. Además, se trata de un procedimiento reversible, es decir que puede anularse en caso de complicaciones o por deseo del paciente. Sin embargo, la pérdida de peso suele ser menor que en el resto de las operaciones.
En cambio, a los pacientes con enfermedades como hipertensión, hipercolesterolemia y diabetes, cuya salud podría deteriorarse seriamente a largo plazo, se les suele recomendar el bypass gástrico o, en menor medida, la derivación biliopancreática. Aunque estas operaciones presentan un mayor riesgo quirúrgico que la banda, se opta por ellas porque se considera que si no se controla la obesidad, los riesgos serán mayores que los de las operaciones mismas.
También se recomienda el bypass gástrico a los pacientes que no pueden controlar el consumo de alimentos con muchas calorías, como helados o gaseosas, ya que estos pueden pasar fácilmente a través de la banda gástrica, “saboteando” la pérdida de peso. Con el bypass, sobreviene el llamado “síndrome de dumping”, un conjunto de síntomas derivados del consumo de alimentos dulces (náuseas, vómitos, malestar estomacal), que funciona como una barrera para este problema.
La derivación biliopancreática es la operación que logra mayor pérdida de peso y al mismo tiempo la más invasiva, ya que se quita una parte importante del estómago. Además, presenta un mayor riesgo de deficiencia de vitaminas y minerales porque es mayor la porción de intestino “salteado”. Tanto la derivación biliopancreática como el bypass gástrico pueden ser muy efectivos en el tratamiento de la diabetes tipo 2.
|
Banda gástrica ajustable
Para pacientes:
con un IMC 35-50.
no presentan complicaciones serias de salud.
tienen mayor capacidad para controlar la elección de alimentos.
Ventajas
técnicamente simple.
no modifica la absorción y la digestión.
menos invasiva: deja intacto el estómago.
puede ajustarse sin necesidad de una operación.
reversible
Desventajas:
menor pérdida de peso y más lenta que en el bypass.
puede “sabotearse” comiendo comidas blandas o tomando líquidos con muchas calorías.
|
Más información sobre cirugía bariátrica:
Clínica de Nutrición y Salud - Cuba 3684
C1429AXR – Ciudad de Buenos Aires – Argentina
Tel. 0-810-888-2676 (CORM) / (54-11) 4701-6080/2822
Fax (54-11) 4702-6520
clinicacormillot@drcormillot.com
www.clinica.cormillot.com