Deseo contarle algo personal con la idea de que tal pueda beneficiarlo de algún modo. Con decisión premeditada, llevo adelante la tarea de escuchar aunque no tenga ganas, leer aunque descrea, mirar aunque dude. Después aplico el juicio crítico y me quedo con lo que creo mejor para mí o los demás. Es trabajoso, pero creo que sólo se puede descartar algo después de examinarlo. Así fue que introduje en mi trabajo la cirugía bariátrica, después de muchos años de dudar, y me alegro de haberlo hecho. Fue una buena decisión.
Hace unos meses recibí una invitación a un congreso en Taiwán. Mientras escribía el trabajo que iba a presentar llegó a mis manos un artículo sobre un lugar de meditación en Pune, cerca de Bombay, en la India, geográficamente "de paso" en mi itinerario.
La nota era buena, aunque ambivalente en sus conclusiones. Asocié con experiencias propias en el pasado y con opiniones diversas acerca de la meditación. Decidí hacer la prueba.
En Pune encontré un mundo diferente al que esperaba. Una vez más me alegré por tener viva la curiosidad y la capacidad de sorprenderme. me introduje en el conocimiento de las diversas formas de meditación que existen y empecé a profundizar en cómo pueden ayudar a algunas personas en algún momento de sus vidas, como refuerzo de un tratamiento o como parte de su crecimiento personal.
Al volver, busqué en internet "meditación" y "medicina basada en la evidencia", que es como se denomina a las prácticas que ofrecen pruebas sólidas y son aceptadas en el mundo médico. Encontré más de cuatro mil citas, una de ellas en la prestigiosa Clínica Mayo.
Quiero comenzar a compartir con usted esta actividad. Tal vez usted haya pensado hasta ahora que es difícil, complicada, aburrida o que implica tiempo y dinero. Le aseguro que no es así.
Meditar puede ser una llave para aprender a observarse. Ayuda a mantener un estado de atención y conciencia que la mayoría de las personas hemos perdido en la vorágine, el ruido y las preocupaciones, olvidando nuestra esencia.
Todos tenemos capacidad para meditar, sencillamente porque todos tenemos un mundo interior. Así, quienes están dispuestos a comprender la naturaleza de su mente en vez de lidiar con ella, se encaminan hacia un autoconocimiento que, sin dudas, repercute positivamente en su calidad de vida.
¿Cómo se logra? Existen muchas técnicas simples y prácticas que favorecen la meditación allí donde uno esté, en cualquier momento. Un descanso en el trabajo, un viaje en colectivo, un rato de tranquilidad en su hogar. Todas las técnicas tienden a recuperar el equilibrio perdido, el silencio, y favorecen la exploración interna sin la interferencia del cuerpo ni de la mente, permitiendo que uno sea un "testigo de lo que acontece", un observador.
¿Para qué sirve esto? Para recobrar las sensaciones perdidas, para recuperar la energía y la libertad, para vivir cada instante como si fuera el único.
Una meditación regular, sin duda, forma parte de un estado saludable. Y esta "ciencia de la observación", tan milenaria como actual, puede ser una herramienta útil para alcanzar un estado de relajación conciente, libre de tensiones, que abre el camino hacia un equilibrio entre el mundo interior y el exterior. Algo que al ser vivido como lo que es, tan natural como el acto de respirar, propicia la plenitud y la libertad necesarias para vivir mejor. Usted puede lograrlo.
Alberto Cormillot