¿Vive pendiente del qué dirán? ¿Suele callar lo que piensa para evitar enfrentamientos? ¿O es capaz de decir "no" sin sentir culpa y expresar lo que siente a cada momento? Muchas personas suelen estar más atentas a la aprobación de otros que a ocupar su propio lugar. Cuando, en realidad, tomarse un tiempo para responder una pregunta, sugerir un encuentro o decir que no, por ejemplo, puede encerrar una actitud positiva.
¿Cómo podemos ser fieles a nosotros mismos? ¿Cómo tomar las mejores decisiones para nosotros sin por ello afectar nuestra vida social? La actitud más adecuada para encontrar el equilibrio en cualquier relación es usar la asertividad. Ella permite tomar la iniciativa, alcanzar las metas y sentir satisfacción por los pasos dados sin perder de vista los propios objetivos.
¿Qué es ser asertivo? Es tener la capacidad de afirmar los propios derechos sin dejarse manipular ni manipular a los demás. Para desarrollarla es preciso trabajar la autoestima, estar seguro de las propias facultades, tener calma y serenidad ante situaciones difíciles, defenderse sin atacar y respetando los derechos ajenos, expresar en forma clara los propios sentimientos -tanto positivos como negativos- y aceptar los errores. |
Con asertividad se puede decir lo que se siente sin herir, darse el lugar correspondiente sin criticar, opinar diferente sin caer en el conflicto. También se relaciona con cierta independencia emocional respecto del "qué dirán". Ser asertivo no significa ignorar al otro, sino mantener un equilibrio entre pasividad y agresión, y abrir la posibilidad de una comunicación franca, mucho más conveniente que el autoritarismo o el servilismo.
Si quiere poner en práctica este modo de conducirse en la vida trate de revisar los momentos en que actúa pasivamente o con enojo. Luego busque una alternativa asertiva y póngala en práctica. Quizás le cueste trabajo o le resulte extraño o difícil, pero es un desafío emocional que vale la pena.
Dígale SI a la asertividad Identifique su tendencia al conformismo con tal de seguir al pie de la letra las normas sociales. Aprenda a tolerar la incomodidad de hacer lo que usted cree correcto aunque sienta una presión social en contra. Exprese lo que quiere con afirmaciones claras. Tómese su tiempo para responder las preguntas que le hacen. Rechace los extremos de pasividad o agresión. La asertividad se diferencia de la agresión en que usted establece sus preferencias sin exigir que los otros las acepten. Practique pedir y rechazar. Haga saber a los demás cuáles son sus pensamientos positivos. Acepte el derecho de los otros a rechazar sus demandas.
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Expresión negativa - ¡Apagá la televisión de una vez por todas!
- ¡Siempre leyendo el diario! ¡Total, yo me encargo de la comida y del bebé....!
- ¡Explicame en qué se fue toda la plata del mes!
| Expresión asertiva Si apagás la televisión podemos escucharnos mejor. Por favor, ¿te podés encargar del bebé así yo me ocupo de la comida? ¿Podríamos ver cuáles fueron los gastos del mes?
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