La papada hace que muchas personas
se sientan poco atractivas, incluso
piensan que están envejeciendo.
Cada vez que se ven en el espejo,
o el cuello les aprieta, esta sensación
se acentúa, a veces exageradamente.
Existen algunos recursos que pueden
ayudar a verse y sentirse mejor.
Hay tres factores que contribuyen
a la formación de la papada:
el exceso de peso, el tipo de estructura
anatómica y el tiempo. Aunque
son muchas las personas que tienen
este problema, aparentemente el sexo
masculino muestra mayor tendencia
a acumular grasa en el cuello casi
con la misma facilidad con que la
almacena en el abdomen. Por esta razón,
generalmente unos kilos de más
representan un mayor riesgo de aparición
de la papada.
Sin embargo, no sólo las personas
excedidas de peso son afectadas por
este problema estético. Los
flacos también tienen papada,
esto comúnmente se debe a la
forma de la mandíbula y la
garganta. Cuanto menos definido es
el ángulo entre el hueso de
la mandíbula (maxilar inferior)
y la línea del cuello, es más
probable tener papada.
La edad también aumenta las
posibilidades. La piel comienza a
perder su elasticidad entre los 40
y los 50. Aún si se está
en un buen estado físico y
los músculos son firmes, puede
aparecer una leve papada, ya que la
piel es más suelta.
Desde el punto de vista de la salud,
a menos que la papada sea producto
del exceso de peso, no hay peligros.
Se trata de una cuestión principalmente
estética.
Cómo mejorarla
Aunque sea inofensiva, su efecto
sobre la apariencia hace que muchas
personas lamenten su aparición.
Lo importante es no dejarse abatir,
se puede mejorar el problema, para
ello existen algunos recursos:
Bajar de peso
El mejor método para hacerla
desaparecer es adelgazar. Para ello
los pasos básicos son una alimentación
balanceada y el ejercicio aeróbico.
Disminuya el consumo de alimentos
que aportan altos contenidos de grasas
y azúcares simples, como carnes
grasas, productos de panadería
y confitería. Aumente las frutas
y hortalizas, beba abundantes líquidos,
agua, infusiones, jugos diet.
Evite las dietas estrictas que usualmente
hacen más mal que bien. La
consulta con el especialista en nutrición
es lo más aconsejable.
El ejercicio regular contribuye al
logro de un buen estado físico:
se queman calorías y se mejora
el tono muscular y la flexibilidad.
La cirugía plástica
La cirugía plástica
es un recurso que cada día
es más accesible y resuelve
el tema rápidamente. El cirujano
plástico diagnosticará
cuáles son las causas de la
papada y determinará los pasos
a seguir.
El tipo de intervención que
se realiza depende de la naturaleza
de la papada.
Cuando se debe al exceso y flaccidez
de la piel se realiza un estiramiento,
llevándola hasta el surco retroauricular
detrás de las orejas.
Cuando el problema radica en los
músculos, estos se tensan hacia
atrás o hacia adelante, según
sea el caso. Se hacen desaparecer
las cuerdas o bandas musculares.
Si la culpable es la grasa, para
eliminar el tejido adiposo generalmente
se utiliza la lipoaspiración.
La intervención depende fundamentalmente
del tipo de cuello. Cada persona necesita
una solución distinta, adecuada
a sus características orgánicas.
Por ser superficial, esta cirugía
puede realizarse con anestesia local,
aunque algunas personas prefieren
la anestesia general. Si la cirugía
ha sido grande, el paciente queda
en observación.
Algunos artificios fáciles
que pueden ayudar
Elija lo que va a usar.
Nada expone más una papada
que el cuello demasiado apretado.
Olvide su orgullo y compre un número
más de camisa o elija cuellos
más grandes. Evite los redondos
y anchos, sólo resaltan el
problema. Con ropa deportiva pruebe
cuellos abiertos y manténgase
alejado de los tipo tortuga. Cuanto
más oscuro es sea el color
sobre la línea del cuello,
mejor.
Si usa corbata, elija las que no
abultan demasiado y en lo posible
que el nudo sea chico, no es necesario
que los ojos de la gente sean atraídos
por un nudo gigante.
Córtese el pelo. El cabello
largo a la altura de la mandíbula
empeora las cosas. Es preferible que
sea corto.
LOS SI
. Bajar de peso
· Ejercicio físico
· Cirugía plástica
si el especialista lo recomienda
LOS NO
. Sobrepeso
· Sedentarismo