Los senos son un símbolo,
identifican el rol de madre y a la
vez la sexualidad y femineidad. Cuando
su volumen es desproporcionado con
el resto del cuerpo la mujer puede
ver afectada su autoestima, además
de sufrir trastornos físicos
que afectan su calidad de vida.
Las mamas muy grandes pueden causar,
por su excesivo peso, desviaciones
en la columna, dolor crónico
de cuello y espalda así como
problemas posturales, además
de trastornos en relación a
la imagen corporal.
La cirugía plástica
puede mejorar el problema. La reducción
es una intervención que disminuye
y mejora el contorno de los senos
desproporcionados o caídos,
alivia los problemas físicos
y mejora la apariencia.
La mayoría de las mujeres
que optaron por esta intervención
después de años de tratar
de superar los inconvenientes que
les generaban, muestran un alto nivel
de satisfacción con los resultados.
¿En qué consiste?
Es una disminución del volumen
y la forma que incluye, si es necesario,
la reubicación y el achicamiento
del pezón (areola). El procedimiento
se realiza con anestesia general,
la duración es de aproximadamente
una hora y media a tres horas, e involucra
una corta internación.
Se efectúan incisiones horizontales
y verticales que siguen el contorno
del seno. El cirujano elimina el exceso
de grasa, tejidos y piel. El pezón
y la mama se levantan y se reubican,
cuando es necesario. La recolocación
de los pezones en algunos casos puede
afectar la sensibilidad de los mismos.
Al efectuar la reposición
de la aréola queda una cicatriz
en su borde con la piel y en algunos
casos esta cicatriz desciende desde
la aréola al surco mamario;
en general estas son pequeñas
y el cirujano tratará que estén
en lugares poco visibles para que
no queden marcas de sutura.
Levantamiento de mamas
El embarazo y la lactancia pueden
provocar una pérdida importante
de peso que puede resultar en mamas
muy caidas (ptosis). La intervención
para levantar y darles forma en algunos
casos se combina con un implante.
Se realiza una incisión en
la parte inferior desde el pezón
hasta la base de la mama y bajo ella,
el corte es como una T invertida,
en algunos casos puede ser mínima
o se hace sólo alrededor de
la areola. Se elimina el exceso de
piel y se reubica el pezón
más alto en el seno.
En este caso la cicatriz es inevitable,
aunque varía en importancia
según las características
de cada persona. En general la paciente
tiene que evitar aumentos de peso
para preservar la mejora en la apariencia.
Después de la operación
Durante las primeras 48 horas se
debe realizar reposo absoluto. Pasado
ese período se recomienda limitar
la actividad durante 10 días
por lo menos. El cirujano indicará
los antibióticos necesarios.
No es aconsejable consumir analgésicos
u otros productos que contengan aspirina
por lo menos durante los 10 primeros
días que siguen a la operación
y antes de la misma.
Antes de la intervención se
habrá seleccionado un sostén
quirúrgico adecuado que sirva
de soporte, el que se debe usar durante
las 24 horas del día durante
seis semanas.
El ejercicio físico y los
deportes, así como las actividades
manuales deben moderarse durante el
primer mes. Toda actividad que involucre
los miembros superiores debe ser restringida;
es fundamental no levantar pesos durante
las dos primeras semanas, tampoco
conviene conducir el automóvil.
Es aconsejable evitar los movimientos
repentinos y los trabajos domésticos
pesados. Por ejemplo, una acción
común como elevar los brazos
para buscar cosas en la alacena puede
a veces ser perjudicial, conviene
evitarla, por lo menos durante los
10 días que siguen a la intervención.
Si se utiliza un secador de cabello
manual hay que mantenerlo en un ángulo
bajo para no extender los brazos hacia
arriba.
La recuperación
El dolor y las molestias de los primeros
3 ó 4 días posteriores
a la intervención se controlan
con medicación. Lo usual es
tener molestias en las primeras cuatro
semanas. La inflamación y los
hematomas comienzan a desaparecer
entre las 2 ó 3 semanas. Las
cicatrices adquieren una coloración
rosada brillante y parecen sobresalir,
pero esto mejora con el tiempo.
Si alguna de las incisiones adquiere
más volumen y una tonalidad
rojiza puede existir la posibilidad
de formación de un keloide.
En este caso hay que ver inmediatamente
al especialista. No espere la siguiente
consulta, este tipo de cicatriz requiere
de atención.
Después del primer mes las
cicatrices comienzan a atenuarse,
aunque serán bastante visibles
durante el primer año. Eventualmente
se harán más difusas
pero siempre se verán, aunque
no se detectan bajo un soutien, un
traje de baño o un vestido
de noche.
Complicaciones poco habituales
Si bien es raro que se produzca,
hay una pequeña proporción
de pacientes que puede tener una cicatrización
más prolongada, alguna infección,
o drenaje de fluído a través
de alguna incisión que dura
algunos días. Esto puede ocurrir
en casos en que la reducción
de mama es muy grande, aunque no es
lo usual.
Los resultados
La reducción de mamas es la
intervención en la que los
pacientes han mostrado más
altos niveles de satisfacción,
comparada con todos los tipos de cirugía
estética. Un estudio realizado
en Alemania indicó un 80 por
ciento de satisfación.
En los Estados Unidos el 86 por ciento
de las pacientes quedaron muy satisfechas
con los resultados de la operación
y el nuevo tamaño de sus senos.
El 83 por ciento estaba conforme con
la forma.
En un estudio realizado por la Sociedad
de Cirugía Plástica
de Buenos Aires los resultados fueron
similares. Hacemos notar que los promedios
toman intervenciones realizadas por
cirujanos plásticos especializados.
Las investigaciones mostraron también
que los síntomas físicos
que contribuían en gran proporción
a la realización de una cirugía
de reducción de mamas eran
el dolor de espalda y de cuello, problemas
de postura, dolor y urticarias en
la piel debajo de los senos.
La imagen corporal, la dificultad
para adquirir ropa que quede bien
y la incomodidad para la práctica
de deportes, fueron factores que también
intervinieron en la toma de decisión.
En el 90% de los casos la cirugía
alivió tanto los problemas
físicos como los emocionales.
LOS SI Y LOS NO
SI
· Al reposo durante las primeras
semanas
· A la medicación prescripta
por el médico especialista
· Al sostén quirúrgico
y posteriormente un soutien con apoyo
· A una suplementación
de vitaminas si el médico lo
confirma
NO
· A las aspirinas durante
los días previos y posteriores a la
intervención
· A la actividad que involucre
movimientos y esfuerzos con los brazos
· Al ejercicio físico
y deportes que exijan esfuerzos durante
los primeros meses
· A conducir el automóvil
durante las dos primeras semanas después
de la intervención.