* Salsa blanca light. Es similar a la común pero
no lleva manteca. Disolver una
cucharada sopera de maicena con 1 taza
tamaño té de leche descremada.
Llevar al fuego mezclando permanentemente hasta que espese.
* Trinchar bien las carnes es un arte difícil.
Si no se realiza adecuadamente se corre el riesgo de deformar las
presas y quitarles su atractivo. Por eso
es imprescindible usar utensilios adecuados: el trinchante (un
tenedor grande de tres puntas y mango sólido), una cuchilla
y un cuchillo, ambos bien afilados.
* Freezer. Para que no se peguen entre sí las porciones de tarta que
se desea guardar en el freezer, separarlas
con hojas de plástico transparente.
* Jugo de limón. La pulpa de la pera se decolora rápidamente cuando se
pone en contacto con el aire. Si va a usar rodajas o
trocitos de pera en ensalada de fruta o para decorar,
rocíelas con jugo de limón; de ese modo se mantendrán
blancas.
* El sabor de los duraznos se intensifica a temperatura
ambiente, de modo que conviene sacarlos de la heladera por lo
menos media hora antes de comerlos.
* Cáscaras. Si va a usar duraznos frescos para una tarta o torta,
pélelos. Cuando se hornean, la cáscara se pone dura y
arruina la textura de la masa. Para quitarles la cáscara con mayor facilidad, sumerja los
duraznos durante unos segundos en agua hirviendo, sáquelos
con un cucharón y sumérjalos en agua fría. Si es necesario repita el proceso.
* Cebollas. Cuando tenga que hervir cebollas hágalo a fuego lento para
que mantengan mejor su forma. Si sólo va a usar la mitad de la cebolla,
déjele la cáscara a la parte que no va a utilizar para que se mantenga
fresca en la heladera.
* Arriba, más frío. Guarde la carne en la parte mas fría de la
heladera: el cajón más alto. La carne picada se mantiene
fresca aproximadamente dos días y los otros cortes,
tres días.