Sería de alta toxicidad
Fuente: Diario Los Andes, Mendoza
Qué usuario de microondas
no ha calentado alguna vez su almuerzo
en un clásico “taper”,
ha cubierto los ravioles con un film
de plástico para evitar que
se sequen o ha desfrizado carne envuelta
en la bolsita del supermercado.
Estas costumbres relacionadas con
el microondas no representarían
un daño a priori para la salud.
Pero es necesario tomar en cuenta
algunos consejos para no exponerse
innecesariamente.
El tema adquirió relevancia
en estos días porque comenzó
a circular una cadena de e-mails con
mensajes alarmantes respecto de la
supuesta liberación de dioxinas
por parte del plástico sometido
a altas temperaturas. Estos organismos
tóxicos migrarían hacia
los alimentos e ingresarían
al organismo (ver aparte).
La masividad con que circuló
el correo electrónico y el
temor que causó entre algunos
usuarios de la red motivó aclaraciones
por parte de sitios web que se especializan
en detectar cadenas falsas y el llamado
“spam” o correo basura,
como truthorfiction.com o vsantivirus.com
En Argentina, el Instituto Nacional
de Tecnología Industrial (INTI),
elaboró un documento aclaratorio
sobre el tema, a través del
Centro de Investigación y Desarrollo
Tecnológico para la Industria
Plástica (Citip).
En este documento, Alejandro Ariosti,
director interino del Citip, concluye
en base a estudios realizados en la
universidad de Santiago, en Chile,
que el riesgo de generación
de toxinas por la utilización
de “tapers” o de films
plásticos en el microondas
“no es significativo”.
Para comprender esto es necesario
saber que las dioxinas son compuestos
clorados orgánicos tóxicos
que se producen, por ejemplo, cuando
quemamos residuos domiciliarios. Para
su formación se necesita: una
fuente orgánica de carbono,
una fuente de cloro y altas temperaturas.
Los “tapers” son normalmente
de poliolefinas (por ejemplo polietileno),
y no de plásticos clorados
que pudieran contener carbono y cloro.
Por otro lado, las temperaturas que
se alcanzan en el horno de microondas
(100°C a 200°C ) son relativamente
bajas comparadas con las del horno
convencional (200°C o superiores)
o los hornos de incineración.
En conclusión, si bien siempre
hay pasaje de sustancias de los materiales
de los envases a los productos contenidos
en ellos (el fenómeno se llama
“migración”), en
estos casos no estarían dadas
las condiciones para la liberación
de dioxinas. Con los film plásticos
para cubrir o envolver alimentos ocurre
algo similar.Es imprescindible leer
atentamente las instrucciones de uso
de los envases, que en general figuran
en el rótulo, y que son las
recomendadas por el fabricante para
utilizarlos correctamente.
Algunos plásticos se pueden
ablandar o directamente derretir sobre
el alimento, o tienen en su composición
aditivos con restricciones para el
uso con algunos tipos de alimentos
(por ejemplo grasos).
Determinadas marcas de tapers tienen
un símbolo o leyenda que dice
que son aptos para microondas. Pero
en muchos casos estas aclaraciones
no existen, entonces es necesario
consultar al distribuidor o al fabricante
sobre la utilización correcta
de los envases.
La división de Seguridad de
los Alimentos del Departamento de
Agricultura de Estados Unidos emitió
un documento sobre el uso de microondas
en el que dan algunos consejos útiles.
Sólo autorizados. Los recipientes
de vidrio, cerámica o plástico
deben tener una inscripción
que explicite que son aptos para ser
usado en el microondas.
Envases vulnerables. Los envases
plásticos de los locales de
comida para llevar no deben colocarse
en el microondas. Pueden derretirse
produciendo migraciones de sustancias
a la comida.
Sin contacto. Cuando utilice films
de plástico cuide que no toquen
los alimentos mientras se calientan.
Quite la bolsa. Cuando desfrice alimentos
quítele el envoltorio original
o la bolsa de plástico del
supermercado.