Un estudio norteamericano investigó hasta
qué punto los consumidores son concientes de
la presencia de gérmenes en su propia cocina. Los participantes del estudio fueron informados
de que formaban parte de un estudio de mercado para ver
cómo las personas preparaban sus alimentos, pero los investigadores
en realidad observaron la higiene en la cocina de los voluntarios.
"Cuando entramos en la cocina para cocinar la mayoría de nosotros cae en viejos hábitos", explica uno de los investigadores. "Pensamos en el trabajo o los niños, o
en cualquier otra cosa, y no en la posibilidad de una
intoxicación alimentaria."
Se vieron prácticas de higiene poco
seguras como éstas:
- Menos de la mitad de los participantes se
lavó las manos antes de comenzar a cocinar.
Entre los que lo hicieron, sólo uno de cada seis uso jabón.
- Mientras se preparaban los alimentos, la lavada de manos fue de 4 segundos, sin jabón.
- 6% de los participantes no lavaron los vegetales antes de utilizarlos.
- 30% no limpiaron las tablas de cortar y otras superficies después
de que entraron en contacto con carne, pollo o pescado.
- 82% no cocinó lo suficiente el pollo y 46% no cocinó bien la carne picada preparada.
(Sólo uno de cada 20 controló la cocción con un termómetro. Los demás usaron un cuchillo, algún otro utensilio u otro método menos confiable.)
- 24% no almacenó la carne cruda, el pollo o el pescado en un cajón del refrigerador (para prevenir que los jugos cayeran sobre otros alimentos).
Cómo eliminar los gérmenes
Veamos una guía rápida
para prevenir las posibilidades de intoxicación con
alimentos:
- El jabón y agua caliente pueden ser suficientes, pero si en su hogar hay personas con un sistema inmunológico
debilitado utilice alcohol.
- Antes y después de manipular alimentos, lave sus manos con jabón, luego utilice algún producto con alcohol, o un alcohol en
gel. Coloque unas gotas sobre la palma de una mano y frote hasta que queden secas. Por el efecto secante del alcohol sobre la piel los productos suelen incorporar un humectante (glicerina o aloe vera).
Se adquirieren en farmacias.
- Lave
bien las tablas que utiliza para cortar alimentos.
Las tablas de plástico pueden
limpiarse y desinfectarse más
fácilmente que las de madera. Use
agua caliente jabonosa y enjuague con una solución con lavandina diluida (una cucharadita de té por cada cuarto de agua).
- Algunas personas tienen una tabla para cortar exclusivamente carne, pollo y pescado, y otra para vegetales y otros alimentos. Para evitar confusiones, elija juegos de diferentes colores.
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Las rejillas, paños o repasadores son más fáciles de mantener
limpios que las esponjas. Se pueden enjuagar con agua jabonosa y se pueden secar al aire, lo que detiene el crecimiento de las bacterias.
- Cambie
los repasadores cada día. Si utiliza uno para limpiar después de manipular carne cruda o pollo, póngalo en la lavadora inmediatamente y utilice otro limpio.
- También
puede utilizar toallas de papel para limpiar los jugos de las carnes. Después de tirar las toallas lave la tabla o la mesada con un paño y agua caliente jabonosa.
- Jabón antibacteriano.
¿Es mejor que el antiguo jabón de lavar y el agua caliente? Tal vez. Lo importante es lavar las manos el tiempo suficiente para que funcione. Esto significa un lavado enérgico de 30 a 45 segundos, seguido por un enjuague frotando
durante el mismo tiempo.
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