Autismo, depresión, ansiedad y trastornos motrices pueden tratarse con la ayuda de animales. Programas hospitalarios y caseros.
Fuente: Revista Noticias.
Los animales pueden ayudar a curar males del cuerpo y del alma, según se acaba de confirmar en un congreso sobre el impacto de los animales en la salud humana realizado en la Facultad de Medicina (UBA).
La zooterapia, o terapia asistida por animales, llegó a los claustros. Sus beneficios se constatan en sesiones aisladas o en la presencia constante del animal en la casa. Los científicos ahora saben que tener una mascota doméstica ayuda a reducir la presión arterial, a bajar el colesterol, a afrontar situaciones de estrés, a aliviar la depresión, a combatir el aislamiento, a prevenir las rinitis alérgicas. Y valen tanto los ejemplares de pedigree como un animalito "genérico".
Efectos. En el país hay numerosos proyectos de zooterapia en marcha, sobre todo aplicados a chicos con discapacidades. Uno de los más conocidos, el Programa "Cuidar Cuidando", se desarrolla desde hace 13 años en el Zoológico de Buenos Aires. Unos 50 niños y jóvenes con autismo, psicosis u otros trastornos psiquiátricos interactúan dos veces por semana con cabras, ovejas, guacamayos, serpientes o jirafas. "La idea es ayudarlos a establecer lazos sociales", dice Juan Vasen (50), médico psicoanalista del Hospital Tobar García y responsable clínico del programa. "Los animales son como caballos de Troya que nos permiten entrar a la fortaleza vacía del chico,. Para luego poder intervenir con la palabra o el juego", argumenta.
Romper el encierro es también el objetivo de la psicóloga Gabriela Perea (28), quien trabaja con perros labradores en la Asociación de Ayuda al Niños Aislado (Asana), de Tucumán. Perea afirma que las mascotas abren espacios y quitan la presión de los adultos, para que los pacientes con retrasos madurativos puedan desplegarse. "El animal no pone condiciones, se ofrece, busca el contacto. El chico lo advierte, y la interacción produce en él efectos que no son pasajeros sino estructurantes", destaca. En el Hospital Pedro Elizalde (Ex Casa Cuna), chicos autistas y con otros trastornos del desarrollo juegan desde el 2001 con los perros Key e Inti para facilitar su socialización. "Ya pasaron 200 chicos, con muy buenos resultados", señala la psicóloga Amelia Lorena, aunque ahora el proyecto corre peligro por una remodelación del hospital.
Muchos más son los que disfrutan en casa las cualidades terapéuticas de las mascotas. Para Ezequiel Mercado (8), su gatito Lole resultó un veradero estimulante. Afectado por hidrocefalia, a Ezequiel lo operaron seis veces en el Hospital Garraham. "Lole lo ayudó en la motricidad -dice su mamá-. Desde que tiene al gato, Ezequiel pasó de caminar 20 metros a una cuadra y media. También mide mejor las fuerzas y tiene más ganas de conversar."
Nuevo integrante. Incorporar un animal a la familia abre nuevas dimensiones en la vida. "Las mascotas nos aceptan como somos, sin cuestionar nada. Nos brindan afecto y dan muestras de alegría por nuestra sola presencia", dice la psicóloga Naviera. Asegura que el contacto con los animales y con la Naturaleza en general libera endorfinas en el sistema límbico del cerebro y genera sensaciones de sosiego que distienden los procesos mentales.
Elección. Cuál es la mejor mascota es un tema controvertido. El médico Vasen arriesga que los animales con características antagónicas a las de sus dueños pueden favorecer la identificación con esos rasgos que no se tienen. "A un niño desafectivo no conviene darle una tortuga, sino alguien que lo busque. Pero lo ideal es que sea el chico quien elija la mascota que le guste", dice.
Naveira opina que a los chicos agresivos les viene bien un perro grande y dócil, mientras que la independencia de los gatos los tornaría más aptos para personalidades narcisistas. El etólogo suizo Dennis Turner, de la Universidad de Zurich, afirma que a los pacientes depresivos les resulta mejor un gato porque "su presencia no se impone a la persona". Y agrega que los animales de raza tienen una mejor relación con la gente y juegan más con sus dueños. Por su parte, la terapia con caballo o equinoterapia tiene beneficios probados sobre la motricidad, como se demostró en un reciente congreso en la UBA.
Acompañar en la soledad o el dolor es una de las principales virtudes de las mascotas. No faltan ejemplos de personas que encontraron en sus mascotas un alivio a sus penas por una muerte, separación u otras pérdidas.
Datitos
* Los adultos mayores que tienen mascotas van un 20% al médico y consumen menos medicación.
* Convivir con perros o gatos reduce la presión arterial en hipertensos, baja el colesterol y disminuye un 3% la mortalidad en ataques cardíacos.
* El 70% de las familias reportan ser "más felices" después de incorporar una mascota. Alivian el estrés y la depresión.
* Estar en contacto con mascotas durante el primer año de vida reduce hasta un 50% el riesgo subyacente de desarrollar alergias.
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