Según
informó el diario británico The
Guardian, la clínica Royal Canin,
perteneciente a la Universidad de
Liverpool, en Inglaterra, se dedicará
a tratar a las mascotas gordas, a las
que se les recetará una dieta
específica para bajar esas grasas de
más.
En
esa institución también tratarán la
depresión. Es decir, además de
recetar y armar una dieta especial
para cada animal, en el hospital se
investigará por qué las mascotas son
cada día más propensas a desarrollar
enfermedades relacionadas a la
obesidad, como la diabetes en los
gatos y la artritis en los perros.
El
director de la clínica, Alec German,
que paradójicamente tiene un gato
inmensamente gordo, explicó: “Empezamos
conversando en detalle con el
propietario de la mascota. Le
preguntamos cuál es el estilo de vida
del animal, el ambiente en que se
mueve, qué y cuánto come y los
ejercicios que hace”.
Cuando
una persona se trata por obesidad,
generalmente se le receta una dieta y
también se le aconseja que desarrolle
una serie de ejercicios físicos, para
quemar esas calorías. Los
especialistas detallaron cómo se
hace, entonces, para que una mascota
cumpla con esta parte de tratamiento:
“Hay que animarlo a salir más. O
animarlo a que se divierta con un
juguete para mascotas o que siga la
luz de una linterna láser”, explicaron.