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DESÓRDENES ALIMENTARIOS
El ayuno en los desórdenes de la alimentación

Las investigaciones han demostrado que muchos de los síntomas que se creyeron específicos de la anorexia y bulimia nerviosa son en realidad el resultado del semi-ayuno que realizan las personas que padecen estos desórdenes de la alimentación.

Los síntomas van mas allá de los problemas con la comida y/o el peso: abarcan también caso todas las áreas del funcionamiento social y psicológico.

Se confirmó que estos cambios en realidad son el resultado de la desnutrición, motivo por el cual es absolutamente esencial que la persona recupere niveles "normales" de peso.

Los síntomas y cambios del semi-ayuno observados en el estudio fueron:

Síntomas y cambios emocionales
Cambios sociales y sexuales
Cambios físicos
Deterioro emocional, distrés que afecta el funcionamiento social. Mayor aislamiento en los hombres Reducción de la tasa metabólica basal
Depresión más severa durante el semi-ayuno Desmejoramiento del humor y los sentimientos de camadarería Problemas gastrointestinales
Mayor ansiedad Mayor sensación de la inadecuación social Menor necesidad de dormir
Apatía en algunos casos Disminución drástica del interés sexual Mareos, dolores de cabeza
Psicosis   Hipersensibilidad a la luz y sonidos
    Mal control motor y reducción de la fuerza
    Problemas visuales y auditivos (zumbidos, tinnitus)
    Reducción de la temperatura del cuerpo, del ritmo cardíaco y del respiratorio
    Parestesias (hormigueos o picazón en manos o pies)
    Mayor lentitud de los procesos fisiológicos
    Edemas, pérdidas del cabello, mayor sensación de frío.

Las personas con desórdenes de este tipo tienen "errores conceptuales" (mal-interpretaciones) sobre la causa de los síntomas y cómo se mantienen. Es importante destacar que después de unos meses de alimentación adecuada, las personas volvían a su peso original con más un 10%, y que después de seis meses redujeron gradualmente ese porcentaje.

Es esencial por lo tanto que quienes sufren esta problemática conozcan hasta qué grado son afectados para poder contrarrestar estas conductas autodestructivas. De este modo es más probable que se puedan modificar las creencias o nociones populares que alegan que el peso puede alterarse fácilmente si se "ejercita la fuerza de voluntad" y que contribuyen al desarrollo de estos desórdenes.

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