Alrededor de ocho millones de personas
en los Estados Unidos de Norteamérica
sufren de desórdenes de la
alimentación, enfermedades
en las que la persona se obsesiona
con la comida y su imagen corporal.
Los desórdenes más
comunes son anorexia nerviosa (ayuno
autoimpuesto), bulimia nerviosa (atracones
y a continuación purgas de
un tipo u otro) y el desorden de comer
por atracones. Son problemas serios
que pueden llegar a ser fatales si
no se tratan bien. Requieren una atención
profesional permanente.
La anorexia nerviosa es más
común en mujeres jóvenes,
pero puede afectar a cualquier edad.
Este desorden comienza con una excesiva
preocupación por el peso y
la realización de dietas restrictivas
que se vuelven obsesivas y terminan
en un círculo vicioso de dietas
compulsivas y ejercicio extenuante.
La anoréxica se ve a sí
misma como gorda, aún cuando
esté muy delgada. En contraste,
la persona con bulimia sufre ‘atracones”
---consume grandes cantidades de comida,
hasta veinte mil calorías--,
en forma muy rápida y de una
sola vez.
La anorexia y la bulimia nerviosa
están estrechamente ligadas:
un veinticinco por ciento de las personas
que tienen bulimia también
han sufrido de anorexia. La causa
de estos desordenes todavía
no es bien comprendida, es el aparentemente
el resultado de una combinación
de factores como baja autoestima,
relaciones familiares problemáticas,
preocupación por los cambios
de la adolescencia, presiones sociales
para ser delgadas, cambios bioquímicos
del cerebro, y tal vez una predisposición
genética, aún no confirmada.
Signos y síntomas de anorexia
· Comer muy poco e insistir
en hacer una dieta restrictiva, aún
cuando se pierda gran cantidad de
peso.
· Convencimiento de estar gorda,
aún cuando se tiene un peso
por debajo de lo normal.
· Hacer ejercicio en forma
compulsiva.
· Interrupción de los
períodos menstruales, o periodos
muy irregulares.
· Aumento del vello facial
y corporal.
· Piel seca, amarillenta o
escamosa.
· Depresión, cambios
grandes del estado de ánimo,
impaciencia, aislamiento social.
· Constante uso de píldoras
para adelgazar, o laxantes y diuréticos.
Signos y síntomas de bulimia
· Períodos repetidos
en los que se come en exceso y rápidamente,
seguido por vómitos autoinducidos.
· Permanencia prolongada en
el baño, especialmente después
de las comidas, o signos de vómitos
frecuentes (como ojos inyectados en
sangre) o uso de laxantes y diuréticos
(mareos, cansancio).
· Erosión de la porcelana
dental, infecciones de encías
y caries, irritación de garganta,
producidos por los ácidos estomacales
que penetran en la boca durante los
vómitos.
· Ejercicio extenuante y en
forma compulsiva.
El tratamiento puede incluir monitoreos
de salud física y mental, atención
nutricional, terapia individual o
de grupo, grupos de apoyo psicológico.
Los nuevos antidepresivos pueden ayudar
a las pacientes con bulimia, aunque
no estén deprimidas. En algunos
casos graves o cuando existe una fuerte
depresión, se necesita de internación,
¿Que hacer?
· Buscar la ayuda profesional
de un médico especializado
en desórdenes de la alimentación
lo antes posible, porque esta afección
es cada vez más difícil
de revertir cuando no se trata.
· Tratar a la persona con esos
desórdenes con amor y comprensión
y tener conciencia que es una enfermedad
seria.
· Evitar las píldoras
para bajar de peso, los laxantes y
diuréticos. El uso excesivo
de estos medicamentos puede causar
problemas cardíacos.
¿Cuándo acudir al médico
?
· Si usted o alguna persona
querida o conocida muestra los síntomas
señalados antes.
· Si hay depresión o
se habla de suicidio.
· Si hay extremada delgadez.
¿Cómo prevenir?
· Aprender conductas de alimentación
saludables.
· Observar si la hija o el
hijo se levantan siempre apurados
de la mesa para ir a otro lado.
· Si observa que alguien se
está preocupando en forma obsesiva
por su apariencia y peso.
· Brindar a los hijos ejemplos
de actitudes sanas hacia las comidas
y la imagen corporal y manejar los
temas de la forma de comer y del peso
con seriedad y delicadeza.
· No hacer comentarios “comparativos”
sobre la hija y otras chicas.
· Como padre aceptar sus errores,
y también los de su hija.
Dado que la anorexia y bulimia son
más comunes en las familias
que dan gran importancia a los grandes
logros y la apariencia de perfección,
es importante ser cuidadoso y mantener
niveles de exigencia en un mínimo,
y abstenerse de presionar sobre la
perfección