Cerca del 60% de los adultos en
Gran Bretaña tienen un problema
de peso. Según un reciente
artículo del British Medical
Journal, entre 1984 y 1994 la proporción
de niños de cuatro a once años
de edad con sobrepeso y obesos de
Inglaterra aumento del 5 al 9%, y
del 9% al 14%, respectivamente.
Aunque sea fácil culpar a
la genética de nuestros problemas
de peso, el estilo de vida y los factores
ambientales también tienen
que ver en un ambiente con acceso
muy fácil a comidas con elevadas
calorías y grasas, y que también
fomenta el sedentarismo. Esto significa
que los niños con una tendencia
genética a aumentar de peso,
engordan con facilidad.
Desórdenes de la alimentación
La cantidad de personas con desórdenes
de la alimentación es pequeño
cuando se lo compara con la incidencia
de la obesidad. Cerca de 1% de las
chicas de 16 a 18 años pueden
sufrir de anorexia nerviosa. La bulimia
nerviosa, en tanto, es más
común en mujeres entre los
18 y los 25 años, y se estima
que afecta al 1 ó al 2% de
las mujeres. Pero aunque estas cifras
parezcan pequeñas, el número
de llamadas a la Asociación
de Desórdenes de la Alimentación
británica ha aumentado en un
10% en un año. Se trata de
un problema serio.
Consejos para padres
· Sea un buen modelo. Coma
alimentos saludables en una atmósfera
cordial; practique actividad física,
juegue con sus hijos. Beneficiará
a su propia salud y peso.
· Examine sus sentimientos
y evalúe los comentarios que
hace sobre su propio peso e imagen
corporal.
· Hable con su hijo sobre los
beneficios para la salud de ser más
activo y de comer saludablemente.
· Reconozca que no hay ni un
cuerpo, ni una forma ideal. Hable
con sus hijos sobre cómo se
producirán sus cambios corporales
a medida que crecen.
· Si hay problemas de obesidad
en la familia explíqueles el
vínculo que existe entre los
genes y el estilo de vida.
· Deje a mano comidas saludables
como frutas y verduras.
· Sea positivo y apoye a sus
hijos.
· Trate de que toda la familia
siga el mismo estilo de vida saludable.
· No permita que la comida
se vuelva una lucha de poder o un
medio de premio o de castigo.
· Hable con sus hijos sobre
la escuela, sus notas, sus amigos
y sus gustos.
· Encuentre junto a su hijo
un deporte o actividad física
que él disfrute y en el que
sea bueno.
· No compare a sus hijas con
otras chicas ni con sus amigas.
· Acepte y reconozca sus logros.
Fuente: Top health and beauty.