Fuente: La Opinión Austral
(Río Gallegos)
Sydney.- Una diputada de
Australia propuso brindar
ventajas impositivas a personas
que acepten bajar de peso, como
parte de una campaña para que los
australianos se alimenten mejor.
Según
un estudio reciente, los
australianos ocupan el segundo
lugar en el ranking de los más
gordos del mundo. Sólo les ganan
los estadounidenses.
La
conservadora Teresa Gamabaro
señaló en una carta al primer
ministro John Howard que los
incentivos financieros podrían
ser un motivo para reducir
centímetros.
El
jefe de Gobierno rechazó la idea:
"Para mi gusto es intervenir
demasiado", afirmó. El 17
por ciento de las mujeres y casi
el mismo porcentaje de hombres del
quinto continente son obesos,
mientras que el 42 por ciento de
los hombres y un cuarto de las
mujeres tienen sobrepeso.
Por eso, médicos australianos ya
habían pedido un "impuesto a
la grasa" para la comida
rápida o las bebidas azucaradas.