Un nuevo sitio te esta esperando

InicioContactoRegistraciónInstitucional
CV
Hágale su consulta al Dr. Cormillot
  ADELGAZAR HOY
  NUTRICIÓN
  ALIMENTOS
  ACTIVIDAD FÍSICA
  PLANES
  ALIMENTARIOS
  COCINA
  CONSEJOS del
  Dr. CORMILLOT
  DIABETES
  DESÓRDENES
  ALIMENTARIOS
  LEY DE OBESIDAD
  CIRUGÍA de la
  OBESIDAD
  CIRUGÍA estética
  y belleza
  MEDICAMENTOS
  para adelgazar
  y otros
  ADICCIONES
  SALUD y
  ENFERMEDADES
  EDADES y ETAPAS
  de la VIDA
  MEDITACIÓN
  SEXUALIDAD
  AUTOAYUDA
  TESTS
  VIDA COTIDIANA
  DISCRIMINACION
  LINKS de INTERES


IAANAlcoVisite el nuevo sitio DietaClub.comClínicaCinasVisite el nuevo sitio de Alimentos Cormillot
LEY DE OBESIDAD

El Estado no reconoce a la obesidad como enfermedad

Después de marchas y contramarchas en el armado del Plan Médico Obligatorio, en la última versión, denominada "de emergencia", no se incluyó a la obesidad entre las enfermedades cuyo tratamiento las obras sociales, prepagas y hospitales públicos están obligados a cumplir.

Por el doctor Alberto Cormillot

 

Enorme cantidad de veces tuvimos la responsabilidad y la gran satisfacción de ayudar a personas de mucho sobrepeso y de muy pocos o ningún recurso. La mayoría de ellos -miles, atendidos por consultorios externos o internados durante semanas, meses y hasta más de un año- no obtuvieron apoyo de su obra social, prepaga (en muchos casos no tenían), municipio o estado nacional. Durante el tiempo que pudimos sostenerlo, lo hicimos, pero llegó un momento en que fue imposible continuar.

En variadas oportunidades conversamos con autoridades para que se determine oficialmente a la obesidad como una enfermedad y se hagan valer los derechos de estas personas. Señalamos claramente que se deben pagar los tratamientos, no subvencionar nuestra institución. Consideramos que el Estado no debe sostener nuestra clínica, pero tampoco nosotros debemos hacernos cargo de la acción social y la salud, obligaciones estatales. La obesidad y los obesos deben ser tratados, en nuestra clínica o en cualquier otra. Estimamos que hay en la Argentina unos diez millones de gordos: nosotros no podríamos atenderlos a todos, de igual manera que nadie podría atender a todos los diabéticos o a todos los hipertensos.

Las obras sociales y prepagas en algunos casos cubren los tratamientos, pero en general hay una contradicción. Se pagan los tratamientos por complicaciones de la obesidad (diabetes, hipertensión, litiasis, hemorroides, várices, artrosis de cadera, accidentes cerebrovasculares, distintos tipos de cáncer que genera, incluso depresión, resultado de los abusos de anfetaminas, hormonas tiroideas, diuréticos y laxantes) y no el de la obesidad misma.

Se puede argumentar que este tratamiento en muchos casos es frustrante y difícil. Pero también lo son el de diabetes, sida, cáncer, enfermedad de Parkinson o enfermedades neurológicas, que son cubiertos por los distintos servicios.

La obesidad es una epidemia que avanza. Es muy difícil de tratar, pero no imposible, y tiene muchas posibilidades de control y recuperación. Debe existir capacitación seria en el área, se debe enseñar en los colegios primarios y secundarios qué es una alimentación apropiada, de la misma manera que se están haciendo otras campañas interesantes para la salud. Es preciso regular la publicidad de tratamientos mágicos, y acabar con el infame negocio de los pseudoespecialistas y las farmacias que hacen recetas magistrales de contenido incierto y por las cuales esos médicos perciben una participación. El Estado, a través de sus distintos actores, debería estar dispuesto a hacerse cargo de solucionar la situación.

<<Regresar al menú de Ley de Obesidad>>