|
Fuente: Diario La Nación
Enero llegará con nuevas alternativas de tratamiento para las personas que conviven con el HIV.
Se anunció el lanzamiento del atazanavir, un nuevo inhibidor de la proteasa que estará disponible en el país desde comienzos del año próximo y permitirá simplificar el tratamiento de la enfermedad.
"Lo que distingue al atazanavir es que se toma una vez al día, es bien tolerado, no aumenta el colesterol ni los triglicéridos y posee un perfil de resistencia diferente. Por eso es sumamente útil tanto en pacientes que inician el tratamiento y presentan factores de riesgo cardiovascular como en los que tienen problemas de adherencia o no responden a los tratamientos", dijo
la doctora Isabel Cassetti, coordinadora médica de la Fundación del Centro de Estudios Infectológicos (Funcei).
La incorporación del atazanavir a los cócteles antirretrovirales tiene un impacto inicial indudable: permite reducir a un mínimo de cuatro pastillas diarias la terapia antirretroviral. "Esto simplifica el tratamiento; lo hace más amigable para el paciente. Pensemos que hemos llegado a tener regímenes de 25 pastillas al día", comentó, por su parte, el doctor Pedro Cahn, jefe del Servicio de Infectología del hospital Fernández.
Un tratamiento más amigable no es decir poco cuando, en la Argentina, se estima que la adherencia a los tratamientos no llega al 50%. "A largo plazo, el paciente que no adhiere al tratamiento permite que el virus se replique y se haga resistente a las drogas, lo que conduce al fracaso del tratamiento", señaló la doctora Casetti.
Desde el comienzo de la epidemia, en 1982, se han notificado 23.235 casos de sida en el país, según cifras del Programa Nacional de Lucha Contra el Sida, del Ministerio de Salud de la Nación. Se estima que el número de personas infectadas con el HIV oscila entre 130.000 y 150.000.
Una rutina compleja
La posibilidad de optimar la adherencia de las personas con HIV a sus tratamientos antirretrovirales que ofrece un medicamento que se toma una sola vez al día puede ser comprendida más fácilmente desde la mirada del mismo paciente.
"A veces, el shock que produce la rutina del tratamiento llega a ser más fuerte que el enterarse de que uno es portador del virus del sida. Luego del diagnóstico, uno comienza a aceptar que padece una enfermedad crónica y a perder los miedos; entonces es cuando se enfrenta al ritual cotidiano de la medicación", señaló Carlos Gutiérrez Diez, que desde hace más de 17 años convive con el HIV.
.
"Contamos con buenos medicamentos para combatir el sida, pero ninguno es perfecto: todos tienen sus ventajas y sus desventajas", agregó el doctor Cahn, presidente de la Fundación Huésped.
Algunos medicamentos deben ser tomados hasta cuatro veces al día, lo que puede elevar el número total de pastillas hasta 25
ó 30 en algunos casos; otros deben ser tomados en ayunas o en combinación con alimentos específicos; otros provocan náuseas o diarreas incontrolables.
"Hace años que estoy infectado y nunca he tenido un problema asociado al HIV, pero sí complicaciones hasta graves asociadas a la medicación -apuntó Gutiérrez Diez-. Resulta a veces muy difícil decirles a los pacientes jóvenes que respeten un tratamiento que les va a salvar la vida, pero que puede hacerlos sentir mal o incluso
enfermarlos. Que una droga pueda darnos la posibilidad de una sola toma diaria ya es
mucho."
Otro de los aspectos interesantes del atazanavir es que ha demostrado en los ensayos clínicos realizados para comprobar su eficacia que, en comparación con los demás inhibidores de la proteasa, no aumenta significativamente los niveles de colesterol total y de triglicéridos de los pacientes, y que no ocasiona mayores efectos secundarios que un leve aumento de la bilirrubina.
Primera línea
El perfil lipídico de este medicamento determina, para Cassetti, que un paciente que podría ser elegible para emplear atazanavir en el inicio de su tratamiento es aquel con factores de riesgo cardiovascular, mientras que sus leves efectos secundarios lo sugieren para aquellos que han probado esquemas de tratamiento previos y no los han tolerado.
Para el doctor Cahn, el atazanavir podría ser utilizado como medicamento de primera línea en pacientes que recién ingresan al tratamiento. "Actualmente, indicamos el inicio de la terapia más tarde que años atrás, y esperamos a cargas virales más importantes -explicó-. Eso nos lleva a buscar medicamentos con potencia certificada desde el comienzo.
Creo que el atazanavir en combinación con el ritonavir es una buena forma de empezar un
tratamiento".
Por Sebastián A. Ríos
|