USO DE ASPIRINAS Y ENFERMEDAD CARDIACA
El uso regular de la aspirina en
personas con enfermedad cardíaca
ha mostado reducir el riesgo de sufrir
coágulos sanguíneos
que pueden bloquear una arteria cardíaca
y disparar, de ese modo, un ataque
cardíaco.
Varios estudios ya han indicado que
la aspirina puede ser beneficiosa
para prevenir las enfermedades cardíacas
y existen fuertes evidencias de sus
beneficios en gente que sufre del
corazón.
Randall Stafford, de la Escuela Médica
de Harvard, y sus colaboradores hallaron
un aumento de los norteamericanos
con enfermedad cardíaca coronaria
que tomaban aspirinas, del 5% en 1980
al 26% en 1996.
A pesar de esta mejora, todavía
hay muy pocos pacientes que reciben
terapia con aspirina. Los cardiólogos
reportaron que cerca del 38% de sus
pacientes toman aspirinas; los internistas,
un 21%, y los médicos de familia,
un 18%.