"¿Te duele la cabeza?,
¿Por qué no tomás
estas pastillitas que a mí
me dieron buen resultado?". La
expresión resulta tan corriente
que pasa inadvertido el riesgo de
la automedicación, que aunque
a veces parezca inocua, puede tener
consecuencias indeseables, tanto leves
como graves.
"¡No voy a ir al médico
por una tos...!, compro el antibiótico
que me dio la última vez y
listo..."", es un pensamiento
también común. Sucede
que adquirir un medicamente sin receta
es, en Argentina, algo muy fácilm
ya que los controles oficiales son
insuficientes, ineficaces y facilitan
la automedicación y el comercio
inescrupuloso.
Las drogas farmacéuticas actúan
en el tratamiento y prevención
de las enfermedades, sólo cuando
son correctamente indicadas. Los medicamentos
deben tomarse con un propósito
determinado, según las indicaciones
de un profesional. Sin embargo, no
son pocos los casos en que se los
utiliza inadecuadamente, por ejemplo
cuando:
• se toman medicamentos de
venta bajo receta sin prescripción
médica
• se toman medicamentos de venta
libre en forma irresponsable (sin
necesidad, asociados a otros, en embarazo,
lactancia u otras condiciones especiales
sin consultar al médico)
•se administran en forma inadecuada
(diluidos, en diferentes momentos
del día a los indicados, en
dosis aumentadas o disminuidas, sin
respetar la frecuencia necesaria)
• se discontinúa el uso
de una medicina prescripta sin consultar
al médico
• no se presta atención
o no se consulta respecto de los efectos
secundarios
• se toma al mismo tiempo medicación
prescripta por diferentes médicos
• se combina el alcohol con
drogas antidepresivas, antihistamínicos,
tranquilizantes o pastillas para dormir
• se "estira" la toma
de la dosis de una medicación
para que dure más que el tiempo
de uso establecido por el médico
• no se informa al profesional
qué medicamentos se han estado
tomando antes de visitarlo
• se continúa tomando
la medicación después
de que la necesidad original ha terminado
• se utilizan drogas vencidas
• se guardan medicamentos para
el autotratamiento en algún
momento futuro.
El uso inapropiado de las drogas
farmacológicas puede desencadenar
consecuencias negativas que van desde
no concretar el efecto curativo buscado,
hasta en casos extremos, la adicción
o la muerte, pasando por reacciones
alérgicas, vómitos,
diarrea, intoxicaciones y daños
orgánicos.
La responsabilidad sobre este tipo
de manejo de als drogas es compartida
entre el usuario - que muchas veces
las adquiere y las usa sin prescripción-,
el comerciante - que en muchos casos
las vende sin exigir receta-, y el
Estado, que no ejerce eficazmente
el control necesario y minimiza la
importancia de las campañas
de educación de los pacientes.
Recuerde:
• Consulte siempre al médico
antes de tomar medicamentos de venta
bajo receta o administrarlos a los
niños
• Si le sobra medicación
de una prescripción luego de
haber terminado el tratamiento, no
la consuma tan sólo porque
"ya la tiene". No vuelva
a usarla sin una nueva indicación.
• No utilice medicamentos vencidos
• No sugiera a otras personas
el uso de medicamentos que usted tomó
no entregue los que le hayan sobrado
• No tome alcohol mientras esté
utilizando medicamentos
Los medicamentos de venta libre,
¿inocuos?
Los medicamentos cuya entrega y administración
no requiere receta médica,
denominados de venta libre, pueden
ser utilizados para prevenir o tratar
dolencias menores. En algunas personas
crónicas o recurrentes, luego
de un diagnóstico y prescripción
médica iniciales, la automedicación
es posible, reservando el médico
su rol de consultor. Pero, una persona
sólo puede identificar qué
problemas de salud menores puede manejar,
a qué medicamento puede recurrir,
y de qué manera debe utilizarlo,
si tiene la información apropiada.
Entre los medicamentos de venta libre
más comunes se cuentas antiácidos,
antifebriles,descongestivos, laxantes,
antidiarréicos y suplementos
de vitaminas y minerales. Aunque no
necesiten prescripción, el
uso incorrecto o irresponsable de
estas sustancias puede generar consecuencias
no deseadas.
La aspirana y la vitamina C en dosis
excesivas, por ejemplo, pueden afectar
la formación de esperma y generar
una reducción de la fertilidad
en los hombres. La aspirina también
es capaz de producir efectos colaterales
sobre el tracto gastrointestinal,
como acidez, náuseas y vómitos.
Asimismo, grandes dosis de vitamina
A pueden provocar desórdenes
menstruales. El ibuprofeno en altas
cantidades puede demorar el período
mentrual hasta 14 días.
Recuerde: use los medicamentos de
venta libre sólo si realmente
los necesita.
Para usar un medicamento de venta
libre: (*)
Determine qué es lo que usted
puede tener. Si el problema no es
evidente (como, por ejemplo, un dolor
de cabeza) o tenga una mínima
duda, consulte al médico.
Pregúntese si el problema
puede ser resuelto sin medicamentos.
Por ejemplo, un dolor de cabeza después
de una jornada laboral intensa, tal
vez pueda ser resuelto con reposo
en una habitación en penumbras.
Considere otros factores como embarazo,
lactancia, edad, hipertensión,
asma, glaucoma, etc., que puedan influir
en la selección, por contraindicar
el uso del medicamento o por alterar
su acción.
Elija el medicamento que realmente
necesita. Evite las asociaciones.
Lea la etiqueta o prospecto. Identifique
para qué es, quiénes
pueden tomarlo, las contraindicaciones,
la dosis correspondientes, cuándo
tomarlo, cuánto tiempo debe
tomarlo, cuánto tiempo se puede
tomar, la fecha de vencimiento.
• Si le quedan dudas, consulte
al médico o al farmacéutico
• Suspenda si aparecen reacciones
adversas
El manejo de los remedios en los mayores
En las personas ancianas es común
el uso inadecuado de medicamentos.
Por lo general, toman varios a la
vez, con frecuencia prescriptos por
dos o más médicos, lo
cual hace más complicado recordar
si se ha ingerido una droga en particular.
A esto se suma la dificultad de distinguir
los colores de los remedios, de leer
las etiquetas, de escuchar o comprender
las indicaciones, y a veces también
el aspecto económico.
Combinados, estos elementos favorecen
errores como reducir o aumentar la
cantidad, omitir o saltear las dosis,
modificar el horario, compartir medicamentos
con amigos, vecinos, dejar de tomar
los remedios por falta de dinero para
comprarlos o por sentirse mejor.
Es conveniente que los mayores visiten
al médico acompañados,
y que alguien supervise la administración
de los medicamentos.
El consumo de tranquilizantes
Los psicofármacos, drogas
que actúan sobre el sistema
nervioso, son medicamentos capaces
de generar adicción si se abusa
de ellos. Para adquirirlos se necesita
presentar receta por duplicado, cuya
copia se archiva, pero esta norma
no siempre se respeta.
Si su médico le indica ansiolíticos,
antidepresivos u otros psicofármacos,
ponga especial ciudado en usarlos
exactamente en la forma en que él
los prescribe. Consulte sobre los
efectos de la medicación, sus
contraindicaciones y los efectos secundarios.
Es fundamental que el profesional
controle el ritmo y las dosis de las
tomas y que enfatice la interacción
negativa del alcohol y los psicofármacos,
ya que esta es una causa de cuadros
de confusión, accidentes con
maquinarias o automóviles debidos
a "olvidos" y pérdida
de reflejos.
En oportunidades los psicofármacos
pueden afectar negativamente su estado
de ánimo. Preste algunas señales
que pueden ayudarlo a evaluar si su
modo de usarlas es conveniente.
1) ¿Sus familiares y amigos
le preguntan a menudo si toma ansiolíticos
o tranquilizantes? ¿Han notado
ellos cambios en su conducta o estado
de ánimo?
2) ¿Se pone a la defensiva
si algún amigo o familiar menciona
su uso de medicamentos o alcohol?
3) ¿Se siente a veces molesto
o asustado por su conducata bajo la
influencia de la medicación
que consume?
4) ¿Ha buscado un nuevo médico
principalmente porque el suyo no le
prescribiría la droga que desea?
5) ¿Cuando está bajo
una gran presión o se siente
ansioso toma automáticamente
un tranquilizanteo bebe alcohol?
6) ¿Toma medicación
más a menudo o con otro propósito
que el que le ha recomendado su médico?
7) ¿Mezcla la medicación
con alcohol?
8) ¿Bebe o toma drogas regularmente
para poder dormir?
9) ¿Tiene que tomar una pastilla
para poder funcionar desde la mañana?
10) ¿Cree que no puede pasar
sin la medicación?
Si ha contestado sí a cuatro
o más de estas preguntas puede
ser que esté abusando de los
psicofármacos. Consulte con
su médico.
(*) Fuente consultada: La Guía
Verde de los Medicamentos de Venta
Libre, Dr. Alberto Cormillot y Dr.
Rubén Ianantuonno.