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MEDICAMENTOS
Todo lo que debe saber sobre la disfunción eréctil

Por el Dr. Amado José Bechara *

¿Qué es la disfunción eréctil?: Distintos factores psicológicos u orgánicos que interrumpan la sincronizada cadena de elementos que favorecen una erección ocasionarán una disfunción eréctil (DE), que es definida como la incapacidad para lograr y/o mantener una erección lo suficientemente rígida que permita una relación sexual satisfactoria.

La disfunción eréctil es un síntoma frecuente: En una encuesta realizada en Estados Unidos por el Instituto Nacional de la Salud en 1993 entre 1.290 personas del sexo masculino se mostró que la prevalencia de la DE en varones entre 40 y 70 años de edad es del 52%. La disfunción eréctil es una entidad médica frecuente pero comúnmente no tratada. En nuestro país se estima que casi 2.000.000 de hombres padecen el síntoma. Sólo el 15% consulta al médico, mientras que el 30% de la población masculina de más de 50 años, lo padece.

La DE entonces es una condición médica importante de la salud pública, está subdiagnosticada por distintas resistencias de los pacientes y los sistemas de salud (sólo un 10% llega a la consulta luego de un promedio variable de 2 años), y genera un efecto negativo en la persona con pérdida de la autoestima que afecta la calidad de vida provocando un significativo impacto social.

Cómo se produce una erección normal: El mecanismo que favorece la erección peneana ha constituido durante muchos años uno de los tantos interrogantes en el conocimiento de la fisiología humana. En el siglo XIV pensamientos mágicos atribuían la erección a la presencia de espíritus y vientos. Ya en el siglo XVII un cirujano vascular demuestra que la erección se debía a un lleno sanguíneo de los cuerpos del pene. Así la erección dependía del ingreso de sangre dentro del pene bajo un control neurológico. Hoy conocemos que la erección se produce por un complejo mecanismo neurotisular que surge del equilibrio entre la llegada de sangre a los cuerpos del pene y su retorno venoso controlado por su tejido muscular liso bajo la influencia del sistema nervioso.

La llegada de un estímulo sexual favorece la liberación de una sustancia que dará lugar a la relajación del músculo peneano: el óxido nítrico, de esta manera el ingreso de sangre arterial al pene será máximo y su egreso estará limitado por compresión pasiva de sus venas. De esta manera el tejido eréctil se convierte en un elemento activo que no sólo sirve para ser llenado a la manera de un recipiente sino que constituye un motor que regula el inicio o finalización de una erección de acuerdo a la relajación o contracción de sus fibras musculares lisas. Cuando el músculo está contraído la sangre no ingresa al pene, y cuando se relaja sí.

Causas de la disfunción eréctil: Antiguamente se pensaba que la disfunción eréctil se debía sólo a problemas psicológicos. Recientes estudios médicos han comprobado que más de la mitad de las causas responden a problemas físicos u orgánicos, como consecuencia de factores predisponentes tales como la diabetes, aumento del colesterol, elevada presión arterial, así como ciertos medicamentos, tabaco y exceso de alcohol. Muchas veces, los problemas de la erección pueden deberse a más de un factor, pudiendo ser psicológicos o físicos, o una combinación de ambos.

Causas psicológicas: El estrés y la preocupación por problemas maritales, de trabajo, económicos o de cualquier otro tipo, puede contribuir a la disfunción sexual eréctil. La ansiedad que experimenta el hombre al no poder realizar satisfactoriamente el acto sexual disminuye su autoestima, genera aún más ansiedad manteniendo de esta manera un círculo vicioso negativo para su actividad sexual. Las enfermedades psiquiátricas, como la depresión, pueden también ser causa de disfunción eréctil. Los mitos y las falsas creencias sobre lo que culturalmente un hombre debe o no ser capaz de hacer, pueden provocar ansiedad y estrés.

Causas físicas: Las enfermedades vasculares son las causas más frecuentes. El aumento de la presión arterial, de las cifras del colesterol, el tabaquismo y otras enfermedades pueden afectar al sistema vascular constituyéndose en importantes factores de riesgo para la disfunción eréctil ya que provocan el endurecimiento de las arterias, reduciendo el flujo de sangre hacia el pene y dificultando la erección. Las enfermedades que afectan al sistema nervioso, tales como la esclerosis múltiple y el alcoholismo, pueden también ser causa de disfunción eréctil, así como algunas enfermedades como la diabetes que puede afectar tanto al sistema vascular como al nervioso. Las fracturas pélvicas o heridas por choques automovilísticos, motocicletas u otros accidentes pueden provocar daños en la médula espinal y en arterias y nervios responsables del proceso de erección. Algunos tipos de cirugía y de terapia de radiación, tales como las que se emplean para el tratamiento del cáncer de la próstata, vejiga y recto, pueden conllevar el riesgo de disfunción eréctil, así como algunos medicamentos que pueden contribuir a su desarrollo. Los problemas hormonales por bajos niveles de testosterona no necesariamente impiden que un varón tenga una erección. Sin embargo, pueden producir una disminución del deseo sexual.

La disfunción eréctil y la edad: La disfunción eréctil no es una consecuencia inevitable de la edad. Aunque la tasa de disfunción eréctil en la población masculina crece con la edad, estudios referidos a la disfunción eréctil y la edad han demostrado que ésta en sí misma no parece ser la causa. Las causas son enfermedades, tales como insuficiencia vascular y diabetes, que pueden desarrollarse a medida que el varón envejece, con un posible efecto contributivo de la ingestión de medicamentos que se toman para el tratamiento de tales enfermedades. No es la edad sino los prejuicios y la desinformación la mayor barrera a la hora de buscar tratamiento médico.

Diagnóstico de la disfunción eréctil: La consulta permitirá la evaluación por parte del profesional médico sobre las causas que estén generando la disfunción eréctil. Para ello la confección de la historia clínica y sexual, exámenes de laboratorio y otros estudios especiales permitirán llegar al diagnóstico adecuado para la elección del tratamiento correspondiente. Los análisis de laboratorio podrán incluir también mediciones de los niveles de testosterona. Se verificará la existencia de diabetes o factores de riesgo vascular tales como colesterol elevado en sangre. Si fuera necesario, se pueden realizar estudios especiales. Un ejemplo es el uso de ondas de sonido de alta frecuencia (ultrasonido) para verificar el estado de las arterias del pene. Otro ejemplo, es observar la respuesta a las drogas que normalmente estimulan una erección cuando son inyectadas en el pene. Existen otras pruebas especiales de medición como la "Rigidez y Tumescencia Nocturna del Pene" (RTNP). Para la prueba RTNP, el paciente conecta un par de electrodos especiales al pene antes de ir a dormir. Normalmente, los varones de todas las edades tienen erecciones, mientras duermen, durante los estados REM del sueño (Rapid Eye Movement). La prueba RTNP mide estas erecciones. Si no se produce ninguna erección nocturna o si la erección es débil, es posible que la causa de la disfunción eréctil sea física. Por el contrario, un RTNP normal en un varón con disfunción eréctil, sugiere una causa psicológica.

Tratamientos para la disfunción eréctil: Actualmente existen varias opciones de tratamiento para la DE, cuya elección dependerá del diagnóstico y de las perspectivas del paciente y su pareja. 1) Terapia psicosexual: generalmente breves, focalizadas, pautadas con entrevistas, técnicas y consignas estudiadas y elaboradas especialmente. Estas pueden ser realizadas en forma individual, de pareja o grupales, con o sin tratamientos biológicos complementarios. 2) Terapia por vía oral: Estos medicamentos son utilizados para estimular el deseo sexual (Yohimbina, apomorfina) o mejorar la calidad de la erección (sildenafil, Fentolamina). Es popular la disponibilidad de un producto cuyo principio activo el sildenafil (Viagra® en U.S.A.), que favorece la relajación muscular peneana, constituyéndose en un facilitador de la erección, demostrando eficacia y seguridad para tratar la DE de diferentes orígenes. 3) Terapia con dispositivos de vacío (DV): consiste en un cilindro plástico, una bomba de vacío y una banda de constricción elástica. Una vez que el hombre coloca el pene dentro del cilindro se crea una presión negativa provocando que la sangre fluya al interior del mismo. El anillo de tensión ubicado en la base del pene mantiene su rigidez. 4) Terapia de inyección en el pene: las drogas vasoactivas son inyectadas en los cuerpos cavernosos mediante una diminuta aguja. Estas drogas actúan expandiendo las arterias y relajando el tejido del pene. Entonces, se incrementa el flujo sanguíneo en los cuerpos cavernosos, ayudando a que se produzca la erección. Si se elige como tratamiento la terapia de inyecciones en el cuerpo peneano, se le enseñará al paciente cómo aplicárselas antes de cada relación sexual. 5) Terapia con supositorios de colocación intrauretral: El principio está basado en la introducción de un gel de drogas vasoactivas a través de un orificio natural como es la uretra, permitiendo su absorción a través de su cuerpo esponjoso. De esta forma, el medicamento llega al músculo liso del cuerpo cavernoso del pene en donde actúa, favoreciendo su relajación y puesta en marcha del mecanismo eréctil. 6) Implante de prótesis peneana: Las prótesis son dispositivos que se implantan quirúrgicamente en el interior del pene para poder hacerlo rígido, sin alterar la estética, la sensibilidad, la eyaculación, ni la micción.

La disfunción eréctil también afecta a su pareja: Es sabido que la base de una relación duradera es una buena comunicación. Sin embargo, cuando las parejas confrontan dificultades sexuales, la comunicación, aún en la mejor de las relaciones, puede afectarse o perderse completamente. El síntoma de la disfunción eréctil puede separar y distanciar a las parejas e incluso tener consecuencias en otras áreas de la vida, como relaciones con familiares, amigos y trabajo. Por eso, es recomendable que el paciente asista con su pareja al consultorio del médico para informarse sobre la disfunción eréctil y sus diferentes opciones de tratamiento.

Finalmente la consulta médica especializada es fundamental frente a este importante problema de la salud pública, ya que el diagnóstico será la base para el éxito terapéutico. No existen soluciones mágicas, sino médicas e ingresar en el camino de la automedicación, será la mejor manera de conseguir el fracaso de todo intento de tratamiento, y el camino más seguro a efectos indeseables evitables si se llevan a cabo bajo supervisión médica.

DATOS

·LA DISFUNCION ERECTIL ES UNA ENTIDAD MEDICA LEGITIMA QUE AFECTA LA CALIDAD DE VIDA, QUE PUEDE SER DIAGNOSTICADA Y TRATADA.

· AFECTA AL 52% DE LOS HOMBRES ENTRE LOS 40 Y 70 AÑOS DE EDAD, LA MAYORIA DE ELLOS TARDA EN PROMEDIO 2 AÑOS EN REALIZAR SU PRIMERA CONSULTA.

· LA AUTOMEDICACION ES EL CAMINO SEGURO AL FRACASO.

· LA CONSULTA MEDICA Y EL DIAGNOSTICO SON LA BASE DEL EXITO TERAPEUTICO.

· EN LA ACTUALIDAD EXISTEN RECURSOS TERAPEUTICOS EFECTIVOS PARA RECUPERAR LA FUNCION SEXUAL.

* Dr. Amado José Bechara, Miembro de la Sociedad Argentina de Urología. Encargado del Sector Disfunciones Sexuales de la División Urología del Hospital Durand. Director Médico del Instituto Médico Especializado (IME).

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