Los medicamentos son sustancias químicas
utilizadas para prevenir o tratar
enfermedades, que interactúan
con los alimentos y los nutrientes
de diferentes maneras. Pueden interferir
con el apetito, con el metabolismo,
con la absorción de nutrientes
o con su eliminación.
De igual forma, el estado nutricional
de la persona y los alimentos que
consume pueden afectar la acción
de las drogas alterando sus funciones.
Medicamentos
Laxantes
Las personas que se automedican
con laxantes para solucionar sus problemas
de constipación, corren el
riesgo de desarrollar dependencia
y sufrir efectos adversos como náuseas,
vómitos, diarreas, calambres,
pérdida de líquidos
y nutrientes.
Diuréticos
Algunos diuréticos,
utilizados indiscriminadamente, pueden
provocar los mismos síntomas
que los laxantes. Además aumentan
la eliminación de potasio,
magnesio, sodio y agua.
Corticoesteroides
Pueden producir hinchazón,
indigestión, náuseas
y vómitos. Otras reacciones
usuales son el aumento de apetito
y de peso; algunos inhiben la absorción
del calcio.
Antihipertensivos
Algunos de los efectos indeseables
que estos medicamentos pueden producir
son: constipación, diarrea,
vómitos, náuseas, retención
de sal y agua, pérdida del
apetito, edemas.
Aspirina
y otros analgésicos no esteroides
Los analgésicos de uso
común pueden producir efectos
adversos en personas con problemas
gástricos, por ejemplo, dolor
de estómago, acidez, náuseas,
vómitos y hemorragias.
Cuando se utiliza en grandes cantidades
puede aumentar la eliminación
de vitamina C, potasio y ocasionar
deficiencias de hierro.
Antiácidos
El consumo exagerado de antiácidos
que contienen aluminio puede producir
disminución de fósforo
en el organismo. El riesgo de una
disminución importante de fósforo
es mayor cuando la alimentación
es baja en este mineral.
Conviene evitar el uso prolongado
de antiácidos con aluminio
cuando hay problemas renales o biliares,
ya que la absorción y acumulación
de aluminio puede afectar el aprovechamiento
del calcio y provocar problemas en
los huesos.
Alimentos
Café,
té, mate y bebidas cola
El consumo excesivo de bebidas
que contengan cafeína puede
aumentar el nerviosismo, facilitar
el insomnio y llegar a reducir la
efectividad de algunos medicamentos.
Alcohol
Combinar alcohol y medicamentos
puede provocar efectos secundarios
indeseables, en especial si son sedantes.
También pueden producirse efectos
tóxicos con analgésicos,
anticoagulantes, anticonvulsivos,
antihistamínicos y antibióticos.