Los avances en la medicina moderna
y las mejores condiciones de vida
han logrado la erradicación
o el control de diversas enfermedades.
Sin embargo, un reciente informe
de la Organización Mundial
de la Salud, alerta sobre el avance
de un mal temible por su gravedad
y complicaciones. la diabetes.
Alrededor de 170 millones de personas
sufren este trastorno en todo el mundo,
y los estudios indican que la cifra
aumentará en la primer década
del siglo XXI a 210 millones. Padecer
de diabetes es sinónimo de
una menor expectativa de vida, y un
importante deterioro de su calidad.
Entre las consecuencias más
temibles de la diabetes, se destacan
la ceguera irreversible y el pie diabético,
serio cuadro clínico que puede
conducir a la gangrena.
Entre sus varios factores desencadenantes
se encuentran tres causas características
de la vida moderna:
· Obesidad
· Estrés
· Sedentarismo
Esto puede explicar la razón
de su incremento y alerta sobre la
necesidad de educar para su prevención,
siendo las mejores herramientas los
hábitos de vida saludables,
una mejor alimentación y actividad
física.
Dado que la diabetes afecta en forma
directa la calidad de vida de quienes
la padecen, los médicos deben
mantenerse al tanto de los últimos
descubrimientos con el fin de atender
mejor a sus pacientes y transmitirles
los nuevos avances científicos.
Entre tales descubrimientos se encuentra
Insuman, un tipo de insulina desarrollada
por el laboratorio AVENTIS PHARMA
mediante ingeniería genética
que posee un elevado índice
de pureza y calidad. Este producto
es insulina humana, con un elevado
grado de tolerancia que coloca al
paciente virtualmente al margen de
las posibles complicaciones que la
administración de otras insulinas
pueden llegar a causar.
Además, por no emplear componentes
vacunos y porcinos utilizados habitualmente
en la elaboración de estas
sustancias, erradica las consecuencias
derivadas de una posible carencia
de insumos y se inscribe entre los
fármacos que no dependen de
las especies vivas para su elaboración.
A este importante adelanto se suma
la aparición de Optipen Pro,
un novedoso aplicador en forma de
lapicera que simplifica y hace más
rápida la autoinoculación
de la insulina, asegurando una dosificación
exacta.